108 Decimas para una nación Tejas Verdes de San Antonio Ritoque Puchuncaví Tres Alamos por allí y Chacabuco del demonio tal vez tuvo un matrimonio y alegría general en Estadio Nacional donde había varios miles y en Estadio Chile según bando nacional. En la Dawson congelado con tanto dolor e inquina y en la isla Quiriquina muchos más encarcelados con tortura y fusilados estos milicos dementes por ideas divergentes por intriga o por fascismo. cárcel por idealismo al compañero elocuente. No se podía ni hablar ni tomarse diez pencazos con un libro bajo el brazo no se puede transitar que lo pueden acusar por no ser tan ignorante y por ser un estudiante pueden buscarlo en las listas y acusarlo de marxista los milicos atorrantes. En las radios se bailaba con los compases de marcha mi alma se vuelve escarcha cuando un milico hablaba claro que amenazaba a cada instante y momento entréguese al regimiento por calumnias y ofensas les daremos recompensa si da un dato lo prometo. Ay con tanta locura se me olvidó de reír no queríamos vivir debajo de la dictadura nos fuimos pa' onde los curas allá escucharon mi voz y sumamos más de dos los que queríamos morir y empezamos a sonreír por la voluntad de Dios. La memoria no me falla y ahora recordará y nunca se olvidará mártir de cada batalla don Carlos mejor se vaya don Mario también de aquí y otros del país están en peligro de muerte buscarían otra suerte siempre que no sea aquí. En la casa de mi padre hubo mucha confusión y se habló de la cuestión con mi padre y con mi madre se fue pa'onde su compadre era un tío bien colérico era un hombre evangélico de muchos tiempos lejanos y le tendió la mano en los tiempos más pretéritos. Yo en jerarquía sigo en la rama familiar y yo tuve que arrancar pa' la casa de un amigo el tiempo que yo consigo nadie me sale a buscar y volví para mi hogar medio transido de susto maldiciendo a don Augusto y a la Junta Militar.
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