ANTOLOGÍA 2024

::75:: ME LO CONTARON MIS ABUELITOS REGIÓN DE LA ARAUCANÍA Pinda, emocionado, se dio cuenta de que su rapidez era útil para buscar soluciones. Loyka entendió que su furia podía ser dirigida para defender a sus amigos de algún peligro. Patrangka supo que podía ayudar a sus amigos, nadando como nadie podía hacerlo y cuando sus amigos no podían volar más porque estaban agotados, él los llevaba en su lomo como si fuera una lancha. El Chukao, como era sabio, siempre supo que él era la pieza precisa que mantenía a sus amigos unidos, era el más hábil para encontrar soluciones viables y acertadas. Y mientras iban todos acomodados sobre el lomo de Patrangka, navegando por el inmenso río, Chukao les recordó a todos unas palabras sabias que le había dicho su abuelo muchos años atrás: "No todos servimos para todo, pero todos servimos para algo". Con esta idea, trabajaron en equipo: Loyka protegía el camino, Pinda encontraba soluciones rápidas y Chukao y Patrangka las implementaban con paciencia y habilidad. Así descubrieron que cada uno tenía talentos únicos, y cuando los combinaban, lograban cosas asombrosas. Aprendieron a valorar sus habilidades y a apoyarse mutuamente. Y, entre risas y aventuras, aprendieron que cada uno tenía un papel importante en el grupo, que juntos eran más fuertes y que al aceptar y valorar sus diferencias, lograban grandes cosas. Una vez a salvo del peligro principal, continuaron sus aventuras, listos para descubrir nuevas cosas y superar nuevos desafíos juntos.

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