::285:: POESÍA DEL MUNDO RURAL Entre cuecas y tonadas la muchacha florecía al tiempo que su vientre se llenaba de vida, luz y poesía, pero su enamorado quería una mujer común, por eso la abandonó aquel día. No entendió que con su arte el gozo del mundo se expandía. Ella, con su pena su guitarra tañía. Me decía: la vida es dura, mijita y con el alma rota, adelante seguía. Ella abrazada a su guitarra ni tristeza ni hambre sentía. Hay que plantarse entera —decía— zurciendo su corazón maltrecho cantando a la muerte, cantando a la vida. Mi abuela, su guitarra tocaba y tañía. REGIÓN DEL BIOBÍO
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