ANTOLOGÍA 2024

::227:: POESÍA DEL MUNDO RURAL PREMIOS NACIONALES Faltan palabras Andrea Carvajal Almonacid Segundo lugar nacional Primer lugar regional Región de Tarapacá Alto Hospicio 47 años Alguien me preguntó una vez cuáles son las palabras que aún no tengo verbos que convertirán nuestros cuerpos, que han desaparecido, en algo más. Más que mujer, más que mujer indígena aymara, más allá de los números y las estadísticas: “Una de cada tres indígenas será discriminada en su vida”. ¿Cómo hacerles comprender? Ritual diario: mis manos buscan y tamizan capas de mi piel, haciéndola más dura, más resistente al polvo, a la cosecha al cuidado de las llamas y a aquellas palabras hirientes, aunque nunca parece ser suficiente. “La evidencia no procesable no es tangible”. Muchos dirán que son solo palabras de niños, que con el tiempo se olvidan, pero no me dejaron jamás. Esas palabras se adhieren a tu corazón, a tu alma y no te abandonan, nunca. Mi madre me recuerda que somos líneas de fuga en los libros de historia y que nuestras tradiciones nuestras historias, siempre nos resguardarán. Que, si cavo la tierra y siembro una semilla de quinoa, encontraré mi hogar que siempre que me sienta perdida, observe bajo mis uñas y recuerde lo poderosa que soy. Plantar algo nuevo cada día quemará cada vejación, cada humillación y cada palabra mal intencionada. Invisibles, nuestros ancestros nos guían. Ellos jamás sucumbieron frente a nada, ni siquiera frente al hambre, mientras el resto del mundo siguió comiendo. Estas palabras quedan en un lugar donde no puedan borrarse con un espacio en blanco quedan guardadas en lo más profundo, junto a esa palabra que aún no tengo y busco… Legado. Excavaremos la tierra por siempre, porque de ella proviene nuestra fuerza. Ahí están resguardadas nuestras raíces ancestrales y no hay nada más abismal que estas manos sagradas y cubiertas de tierra. Escucha esta poesía aquí

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