::113:: HISTORIAS CAMPESINAS PREMIOS NACIONALES Herna Paula Troncoso Velásquez Premio especial mujer rural Región de La Araucanía Villarrica 26 años A temprana edad comencé a escuchar historias sobre aquella mujer que dejó huella en varios rincones de La Araucanía. Nació en pleno invierno, en el año 1932 para ser exactos, en la recóndita y solitaria localidad de Malalche, cerca de Cholchol. Tuvo una infancia sacrificada que le ayudó a forjar su carácter y a prepararse para el futuro. A temprana edad manifestó un gran deseo por el arte de enseñar, de modo que, con gran habilidad y compromiso, se preparó para ser unidocente. Recorría a caballo largas distancias en el campo con tal de llegar a su trabajo, enfrentando hasta el peor de los climas de la región; no había puelche5 ni nevada a la que temiera, incluso cuando parecía que el agua la tiraban con un balde desde el cielo, ella estaba dispuesta a trabajar. Así, entre las rucas y los fogones, la gente la recibía, pues lo que hacía era muy extraño para una mujer en esa época. Poco a poco dio a conocer el talento indiscutible que tenía para enseñar a leer y escribir en poco tiempo, no había cabeza que se resistiera a su método y vocación, sin discriminar género o edad, su objetivo siempre fue enseñar. Escuché más de una vez sobre su carácter fuerte. Esta profesora era reconocida entre sus estudiantes y apoderados por ser mañosa, pero al mismo tiempo bondadosa. Siempre extendía su mano a quien la necesitara. Todos la querían por la gran labor que realizaba en el campo ¡y es que la tiza no daba abasto y la pizarra se hacía cada vez más chica cuando ella daba una clase! Tenía ochenta estudiantes en una fría sala en medio de la nada, y aunque cada uno tenía un nivel diferente, cada uno de ellos era su prioridad. Esta profesora dominaba varias asignaturas para que ningún estudiante se quedara atrás, solo ella podía hacer que el silabario fuera el mejor amigo de un niño. Sin duda, tiene toda mi admiración. Su vida, sin embargo, estuvo llena de altibajos. Muchas veces tuvo que enfrentarse al dolor y la enfermedad para asistir a su trabajo. En ocasiones, enseñaba sus lecciones con los ojos morados y dolor en el cuerpo, todo por la desgracia de un hombre que alguna vez le prometió amor. 5 Puelche: viento que sopla de la cordillera de los Andes hacia poniente (nota de la edición). Escucha este cuento aquí
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