ANTOLOGÍA 2024

::111:: HISTORIAS CAMPESINAS hacía señas, pues, con algo de tristeza en sus ojos. La comparsa se detuvo después de un rato para probar los ricos platos que ofrecía la comunidad para enaltecer a los patronos. Recordaba cómo su madre con un pañuelito secaba sus ojos, parecía que había llorado, mientras Juan conversaba con un señor que lideraba la comparsa de lakitas. El hombre le hizo un ademán a Juan de Dios, él se acercó con desconfianza, el extraño le entregó una zampoña de caña finamente decorada con lanas de colores. Le dijo que estaba seguro de que sería un gran músico y pronto estaría tocando en las próximas fiestas de San Pedro y San Pablo. Su madre ya no lloraba, observaba en silencio, cubrió su cabeza con el aguayo y se alejó para dejarlo conversar con el músico. Juan de Dios estuvo practicando con su zampoña, tenía la extraña sensación de haber tocado toda su vida el instrumento. Cuando los músicos se retiraron, Juan de Dios los acompañó hasta la salida del pueblo como uno más de la comparsa. Desde ese día no dejó de tocar ni un solo año. Don Juan de Dios sentía un inmenso orgulloso de ser lakita, heredero de su tradición. Hoy, 29 de junio es un día especial. Hoy se celebra San Pedro y San Pablo. Pronto comenzarán a llegar las visitas, también la comparsa de lakitas. Toma su vieja zampoña de caña, arregla las lanas de colores y guarda su instrumento cuidadosamente bajo su poncho. Es el único regalo, legado y recuerdo que recibió, hace más de 70 años, de manos de su padre ausente. PREMIOS NACIONALES

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