Diario Nuestra Tierra N° 58, Noviembre 2020

1 N.58 Pág. En esta edición: El diario deL MUNDO RURAL EDICIÓN, DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN Fundación de Comunicaciones, Capacitación y Cultura del Agro, FUCOA. CONTACTO: diarionuestratierra@fucoa.cl Teatinos 40, Santiago. Distribución nacional gratuita. www.fucoa.cl www.minagri.gob.cl PÁG. 2 PÁG. 5 ESPECIAL ACCIÓN RURAL AGRICULTORES DE BIOBÍO DESTACAN EN PROGRAMA QUE PROMUEVE ALIMENTOS ANCESTRALES En el marco de esta iniciativa de INDAP y Elige Vivir Sano, se elaboró una lista de los productos más saludables con los que se pueden hacer más de 85 preparaciones, los que serán comercializados en grandes cadenas de supermercados y ferias locales, con la asesoría de INDAP. ESCUCHA RADIO MINAGRI AGROPODCAST A través de su renovado sitio web www.radiominagri.cl , esta iniciativa desarrollada por FUCOA en conjunto con servicios del Ministerio de Agricultura y colaboradores ofrece diversos programas especializados en la agricultura, disponibles también en Spotify y Apple Podcasts. OBRA TEJIDA EN FIBRA DE QUILINEJA LE DIO EL SELLO DE EXCELENCIA A LA ARTESANÍA 2020 NOVIEMBRE 2020 N.58 L a cestera campesina y usuaria de INDAP Raquel Aguilar Colivoro (38), de la comuna de Quellón, recibió hace poco uno de los 10 Sellos de Excelencia a la Artesanía Chile 2020, por su obra “La Marisca de Caracoles”. Se trata de un conjunto de 4 piezas elaboradas en fibra de quilineja, que está inspirado en la recolección de estos moluscos para el sustento de los habitantes del Archipiélago de Chiloé. El premio es entregado desde 2008 por el Comité Nacional de Artesanía, que integran el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y la Pontificia Universidad Católica de Chile, y cuenta con el patrocinio de la Oficina Unesco en Santiago. Su objetivo es distinguir a los creadores que, como Raquel, destacan por su innovación, autenticidad, respeto por el medio ambiente y potencial de comercialización. La artesana vive en el sector Yaldad junto a sus padres, él carpintero y ella dueña de casa, además de agricultores; su esposo Cristian Pizarro, “un chilote de Castro que está aprendiendo a trabajar la tierra” , y su perro-hijo Pangue. El grupo familiar se dedica al cultivo de acelgas, papas y ajos chilotes y también a la recolección de choritos. Raquel comenzó en la artesanía hace 18 años. Partió con la lana, luego siguió con fibras vegetales como ñocha, manila y junquillo y ahora está dedicada a la quilineja, la que conoció en el colegio a través de sus profesores, cuando analizaron cómo las generaciones anteriores habían perdido su lengua huilliche, sus costumbres y muchas tradiciones. “Como parte de esa actividad usamos quilineja para hacer una pelota de linao, un deporte similar al rugby que antaño practicaban los hombres para que emergiera el espíritu guerrero y quedaran los más fuertes en el juego. Ese fue mi primer acercamiento con la quilineja” , cuenta la artesana. En 2002 realizó su primer trabajo con esta fibra, un traje del mitológico Trauco a escala humana, y luego siguió con figuras de ballenas, flores nativas, gallinas kollonka, caracolas y canastas de papas. Todo lo ha hecho en forma autodidacta, lo que según dice, “ me ha servido mucho, porque no copio nada y todo ha nacido desde lo profundo, con ensayo y error. Las demás fibras son más sencillas de trabajar y me sirvieron de base”. Hoy es la única que realiza este tipo de tejido en Quellón. “Me enamoré de esta fibra porque es un producto noble, bello y oculto, que no se humedece ni se decolora. Es difícil de tejer y también de hallar, porque crece en los bosques más antiguos, por sobre los 100 años, y trepa por los fustes de árboles grandes, como la luma, el laurel, la tepa y el canelo” , dice Raquel. Cuenta que recolecta la materia prima en un sector de Yaldad ubicado a 20 minutos en vehículo y luego media hora de caminata desde su casa. Lo hace con respeto a la naturaleza, con una luna perfecta y después de un día de lluvia. La fibra obtenida la comienza a tejer de inmediato para aprovechar su flexibilidad, labor que realiza completamente a mano. En verano trabaja en una pieza-taller y en invierno, en la cocina cerca del fuego. En 2018 se integró a un proyecto de rescate de la quilineja y hoy varias de sus piezas están en el Museo Regional de Ancud. Antiguamente esta fibra, por ser larga y resistente al agua y la lluvia, se usaba para hacer sogas, lazos y canastas. “Mis abuelos la tejieron, pero la generación de mis padres no lo hizo y yo tuve la inquietud de retomar la tradición” , comenta Raquel. Para hacer “La Marisca de Caracoles”, que le valió el Sello de Excelencia, dice que se inspiró “en una actividad cotidiana de la zona, que es ir al bordemar a recolectar mariscos para la alimentación: almejas, choritos y los caracoles, que me gustan por su forma bella y diferente. Hay mochuelos o palo-palo, negros y picuyes, este último más difícil de encontrar porque está en aguas profundas”. Su trabajo consta de 4 caracoles de distintos tamaños -el más grande de 50 centímetros de largo y el más pequeño, de 13-, tejidos con fibras de diferente grosor y con técnicas tradicionales. En su postulación al Sello, Raquel contó con el apoyo de la directora del Museo Regional de Ancud, Marijke van Meurs Valderrama, y el encargado nacional de Artesanía de INDAP, Saúl Pérez. Raquel Mariela Aguilar Colivoro Teléfono: +56932267064 Correo: racolivoro@yahoo.com

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