Diario Nuestra Tierra N° 56, Octubre 2020

1 N.56 Pág. En esta edición: El diario deL MUNDO RURAL EDICIÓN, DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN Fundación de Comunicaciones, Capacitación y Cultura del Agro, FUCOA. CONTACTO: diarionuestratierra@fucoa.cl Teatinos 40, Santiago. Distribución nacional gratuita. www.fucoa.cl www.minagri.gob.cl PÁG. 3 PÁG. 5 ESPECIAL ACCIÓN RURAL TEJEDORAS DEL TAMARUGAL PARTICIPAN EN EXITOSO MERCADO CAMPESINO TEXTIL ONLINE En el evento participaron 4 agrupaciones integradas por artesanas de distintas localidades de la zona, quienes pudieron dar continuidad a su trabajo y comercializar digitalmente cerca de un centenar de prendas que se fueron a distintas ciudades del país. DÍA NACIONAL DEL ARTESANO Y LA ARTESANA La celebración, que se realiza cada 7 de noviembre, busca reconocer a los artesanos y artesanas de Chile, poner en valor su trabajo y destacar su importancia en la preservación de las prácticas ancestrales, la sabiduría y la cultura rural. M ónica Venegas Rojas (55) , alfarera desde hace más de 3 décadas e integrante de la Unión de Artesanas de Quinchamalí , donde participan activamente 15 socias de ese poblado de la comuna de Chillán, Región de Ñuble, habla así de su oficio: “El primer contacto de mis manos con la greda fue mágico y supe de inmediato que jamás la dejaría, porque me dio alas para crear y soñar. Hoy soy orgullosa defensora de mi arte, que sólo me ha dado satisfacciones y me hace vivir. Es como el pan y el té de cada mañana”. Nacida y criada en Santiago, Mónica estudió confección de vestuario en un liceo técnico y en 1984 se radicó en la zona, tras viajar junto a su marido, pequeño agricultor con quien tiene 4 hijos -3 mujeres y 1 hombre-, a la casa de su suegra. Ahí las tías de su marido la iniciaron en este arte tradicional. “Cocer la greda a fuego directo, ver cuando las piezas pasan del rojo vivo al negro intenso, teñirlas, fue algo que no conocía y que me cautivó. Ser artesana estaba predestinado para mí” , cuenta. Sobre esta artesanía con denominación de origen, que le ha valido ser Tesoro Humano Vivo 2014, contar con 2 Sellos deExcelencia, participar en laExpoMilán en 2015 y en las principales ferias del país y viajar a Perú, México y Marruecos, dice que se sabe poco: “Muchos creen que las guitarreras, que representan a las cantoras populares de los años 60 “EL CONTACTO DE MIS MANOS CON LA GREDA FUE MÁGICO Y SUPE QUE JAMÁS LA DEJARÍA” MÓNICA VENEGAS, ALFARERA DE QUINCHAMALÍ: y al matriarcado de Quinchamalí, y los chanchitos de la suerte, los únicos del mundo con 3 patas (salud, dinero y amor), son iguales, pero no existe uno igual a otro, son piezas únicas, cada una con sus pequeños detalles”. Cuenta que durante el verano se recolecta la greda que usarán el resto del año -así como el guano de vacuno para la cochura y el de caballo para el teñido- y que elaborar cada pieza requiere de “mucha pega y mucho humo” , lo que mella la salud de las cultoras. “La mayoría termina con enfermedades pulmonares, reumáticas y a la vista” , señala. El paso a paso de Mónica parte extrayendo la materia prima en diferentes terrenos de la zona, para luego secarla. Remoja lo que usará, le agrega arena amarilla y la amasa con los pies. La deja reposar, elimina cascajo, carboncillo, semillas y raíces, y bastonea para cortar el trozo que usará. Las piezas utilitarias se trabajan en una tabla lisa desde la base, y las ornamentales, con una esfera de inicio. Se paletea, se orea y se comienza a armar. Luego vienen el bruñido, secado, lustrado a la antigua (con grasa de ave) y esgrafiado con una aguja de victrola, con motivos tradicionales: flores de cerezos, hojas de higueras, espigas de trigo. En verano las piezas se ponen al sol y luego al fuego. En invierno son ahumadas en canastos de alambre y de ahí van a la colchura, a 920 grados de temperatura. Finalmente se quita el hollín y se pone el color blanco en los dibujos. En 2016, durante 7 meses, Mónica y otras 6 artesanas de Quinchamalí trabajaron en las 207 piezas que dieron vida al mural a Violeta Parra en su casa natal de San Carlos, con motivo del centenario de su nacimiento. “Fue un gran desafío y debimos adecuar nuestras técnicas a lo que pidió la encargada del proyecto, Militza Augusti. El resultado fue impactante, único. Así como Violeta alguna vez promovió nuestra artesanía, nosotras le devolvimos la mano y la retratamos desde su nacimiento hasta que nos dejó” , dice. Usuaria de INDAP, donde próximamente pasará a integrar un Servicio de Asesoría Técnica (SAT) orientado al turismo rural y la artesanía, cuenta que estos meses de pandemia han sido duros, ya que las ferias se cancelaron y no llegan visitantes. “Por esa razón, con el apoyo de mis hijas, me he tenido que sumergir en las redes sociales para recibir pedidos y hacer lo que antes hacía en vivo y en directo. A estas alturas nada es pequeño, todo me sirve” , expresa. Mónica hoy transmite sus saberes a su nieta Javiera (9), que vive con ella, y en los talleres en los que participa, pero cree que el oficio debiera ser una asignatura obligatoria en la zona, ya que así los niños y niñas de Quinchamalí podrían enamorarse de la greda como ella lo hizo. “Nosotras estamos dejando un legado, un camino andado, y no hay que dejar que se pierda” , afirma. Mónica Venegas Rojas Teléfono: +56 9 8416 5577 Instagram: @mujer_alfarera Correo: monicaquinchamali@gmail.com Sitio web: www.alfareriadequinchamali.cl OCTUBRE 2020 N.56

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